Si bien todos de alguna u otra manera sabemos que vivimos en un entorno “constantemente cambiante”, durante la crisis financiera de 1973 en E.E. U.U., se estableció un acrónimo para describir el mundo impredecible en el que vivimos: el entorno VUCA.

Sus componentes son:
Volatilidad
Incertidumbre (Uncertainty)
Complejidad
Ambigüedad

y corresponden a una descripción objetiva de una realidad gobernada por la palabra cambio.

¿Y cuál es el motor que lo propulsa? Adivinaste. La tecnología.

Como explica la Ley de Moore, la tecnología duplica su capacidad cada dos años, y los efectos de este ritmo tan acelerado nos inciden a todos, particularmente en el mundo laboral: a medida que más y más tecnología es incorporada tanto a los modelos de negocio como a los procesos de trabajo de las empresas y start-ups, las personas que las componen tienen que readaptarse y reinventarse para mantener y elevar su productividad.

Este contexto puede ser muy desafiante si consideramos que aún hoy la mayoría de los integrantes de la fuerza de trabajo proviene de ámbitos académicos tradicionales, que tienden a sobrecalificar a sus alumnos en habilidades y conocimientos que pierden relevancia día a día.

Este dinamismo, envuelto en un entorno VUCA, puede sonar algo intimidante, pero no hay nada que temer. Si leemos entre líneas entenderemos que en él radican todo tipo de oportunidades. El desafío está en identificarlas y aprovecharlas.

Subiendo de nivel: Upskilling y Reskilling

Frente al problema del cambio tecnológico en el mundo laboral, habitualmente las personas recaen en dos grandes grupos: los que cuentan con las habilidades fundamentales para desempeñar un trabajo, pero necesitan darles un upgrade (upskilling), y quienes necesitan reperfilar sus talentos (reskilling) para implementarlos en áreas totalmente diferentes de trabajo.

Es muy usual que estos nuevos desafíos traigan consigo la necesidad de adaptarse al uso de nuevas tecnologías: esto puede implicar la introducción a grandes áreas de conocimiento nuevas como blockchain, AI, VR o machine learning, tanto como adaptarse al manejo de un CRM, una aplicación, un software de manejo de proyectos o un nuevo lenguaje de programación, entre otras.

La perspectiva de las empresas

Es importante también conocer este escenario desde el otro lado del mostrador: las empresas deben afrontar constantemente decisiones de RR.HH. para mantenerse cerca de la frontera tecnológica.

La disyuntiva puede dividirse en 3:

  • Capacitar a sus empleados en habilidades del área que actualmente ocupan.
  • Reentrenarlos para puestos de otras áreas de su empresa.
  • Contratar nuevos empleados con los skills ya incorporados pero, debiendo formarlos en la cultura de la empresa.

En cualquiera de los casos, ya seas empleado o estés buscando trabajo, es de suma importancia que sepas entender qué habilidades son buscadas hoy, y que muy probablemente la tecnología esté implicada en mayor o menor medida, y  que tu actitud hacia el cambio sea positiva, porque aunque quizás no creas en el cambio… el cambio cree en ti.

Puedes tomar 2020 como ejemplo: el año catalista del upskilling y reskilling más importante de la historia reciente.

Obviamente, ¡no queremos que entiendas que todas tus habilidades están en constante riesgo de perder su utilidad!

Vamos con un ejemplo para demostrarlo.

El caso del diseño UX

Muchas de las personas que trabajan hoy en experiencia de usuario no estudiaron esta carrera porque no existía en el mundo académico cuando la temática cobró relevancia. Son personas que supieron readaptar sus habilidades para desarrollarlas en un ámbito profesional totalmente nuevo: algunos provienen del diseño gráfico o multimedial, psicología, otros de ingeniería, de marketing, y más.

¿Qué les permite ser exitosos? Que tienen fuertes habilidades en creatividad, trabajo en equipo e intuición y empatía para entender las necesidades de sus usuarios, por nombrar algunas. Estas aptitudes son independientes de la vorágine del cambio y el desarrollo tecnológico: sólo tuvieron que ser desarrolladas en ámbitos útiles a las empresas de hoy.

Y así sucede con el resto de los ámbitos profesionales. La importancia de las habilidades core sigue siendo la misma; la nueva clave es la capacidad de adaptarlas.

Dos claves optimistas

Es importante saber que, a medida que más y más profesiones y empleos son desafiados por la implementación de tecnología, es natural que cada vez más oportunidades aparezcan en los puestos más íntegramente relacionados a ella.

Afortunadamente, la tecnología avanza de manera omnipresente y también lo hace en la educación. Hoy existe una oferta inaudita de cursos, programas y carreras de plataformas nacidas en la era digital que reevalúan y readaptan su currículum casi en tiempo real, permitiendo un acceso al reskilling y upskilling mucho más fácil.

Quizás el mejor indicador que existe para representar el cambio tecnológico como oportunidad está en la altísima demanda de posiciones en programación, product management, content writing, desarrollo de software y web, diseño UX/UI, data science y data analytics que existe hoy en rankings como el de Linkedin.

En muchos mercados laborales de Latinoamérica, la demanda de estas habilidades supera a la oferta.

Por eso, ¿qué esperas para reinventarte?

___________________

Si quieres saber más sobre los programas de Acámica, click aquí.